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Estamos acostumbrados a ver coches con sistema de frenos ABS, encargado de impedir el bloqueo de las ruedas al frenar. A pesar de su contrastada eficacia la obligatoriedad no ha llegado aún al mundo de las motos, con lo que se perjudica gravemente la seguridad de los conductores de motocicletas mucho más expuestos a lesiones graves en caso de accidente.
Básicamente lo que hace el ABS es evitar el bloqueo de las ruedas en cualquier situación, esto se traduce en términos de conducción a poder frenar con una confianza total. No nos iremos al suelo porque alguna rueda se bloquee, ni en seco ni en mojado, ni siquiera con gravilla o en una frenada intempestiva.
La moto se mantendrá siempre en su trayectoria y se detendrá sin problemas. Ante una emergencia nunca tendremos que preocuparnos por si presionamos la maneta o el pedal de freno mucho o poco. Simplemente presionamos a tope y el sistema trabajará para no hacernos caer y detenernos.
Conviene precisar cómo se debe actuar ante una frenada de emergencia con un antibloqueo de frenos instalado. Al contrario que las motos que no tienen este dispositivo, en las que la frenada de emergencia sobre superficies derrapantes o un pavimento irregular requiere una cierta habilidad del conductor, regulando la presión del freno para no bloquear las ruedas; con ABS el funcionamiento es más sencillo. No requiere ningún tipo de habilidad y sí que la presión ejercida sobre el freno sea continua y lo más fuerte posible.
Frenar de forma óptima con una moto no es fácil. Por miedo a que se bloqueen las ruedas, muchos conductores no frenan lo suficiente en situaciones críticas, o frenan demasiado fuerte y en ese caso se van al suelo por el bloqueo de las ruedas.
El sistema ABS puede evitar cerca del 10 por ciento de los accidentes graves de motos. Muchas marcas ofrecen en sus modelos de cilindrada medio-alta la opción de instalarlo por un coste moderado. ¿Lo estás dudando?, pues mira el vídeo y luego me cuentas.
La BMW R1200 frenando a fondo en tierra:
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